Por Dalejo Peñaloza (Difundir Online)
Mendoza tiene una ciudad por excelencia para desarrollar el turismo en los meses de invierno. Malargüe desde hace tiempo viene recibiendo a miles de visitantes que llegan para disfrutar de la nieve, la gastronomía, la buena atención, el entretenimiento para toda la familia y un sin fin de características que describen y encierran el universo de experiencias que propone el sur provincial como destino.
Cabe destacar el Dinopase que otorga descuentos que van del 25 al 50% de descuento, en los medios de elevación en Las Leñas, solo por alojarse más de dos noches en hoteles del departamento así también como cientos de baucher y promociones en el comercio en general.

La nieve será el gran atractivos del invierno mendocino, entre otros.
El completo Las Leñas, Valle Hermoso y el Azufre encabezan una oferta turística -por demás expectante- que no solo demanda grandes nevadas sino además la elección del propio turista agravado por un difícil y enrarecido marco económico.
Y ni qué decir de los muchos servicios y productos malargüinos que esperan el efecto cascada o teoría del derrame.
Con una enorme cuota de optimismo se calcula que el invierno 2026 traerá una gran temporada turística para Malargüe e inclusive algunos -más aventurados aún- apuestan a qué la nieve durará hasta la primavera pero, por lo pronto, todo está en las manos del Altísimo, la virgencita de las nieves y algún extraterrestre que también es parte de la oferta turística.

Agradecemos a las autoridades y a prestadores turísticos de Malargüe por las atenciones recibidas. Simplemente definirlos como excelentes empresarios y más aún, grandes amigos
