febrero 4, 2026

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Comunicación en todos los sentidos – MENDOZA

LA GENTE LE DIJO SÍ AL FESTIVAL DE LA TONADA EN TUNUYÁN E IMPULSÓ LA CULTURA CUYANA

Por Dalejo Peñaloza.

A pesar de las lluvias caídas y los duros pronósticos que se avizoraban sobre la zona, más de 30 mil almas le dieron vida al Festival Nacional de la Tonada. Fue la edición número 44° y junto a ella se desarrolló también la fiesta de la Vendimia que trajo nuevas reinas para las coronas locales.

Del 31 de enero al 2 de febrero todo el departamento cabecera del Valle de Uco, se revolucionó en materia cultural y, como todos los años, fue el marco ideal para que muchas personas se sumaran a las celebraciones dentro y fuera del anfiteatro. Esto se agranda ya que se posicionan otros espacios, como parte de las actividades tonaderas, sin dejar de mencionar que la belleza y la magia de la vendimia redoblan dicha atmosfera de festejos.

Por citar un ejemplo: es el caso de la remodelada calle Pueyrredón junto a la Plaza General San Martín -convertida en peatonal del vino-  y en donde se reúnen muchos mortales, en la previa del Festival, como para sentirse un poco más cerca de los dioses, especialmente de Baco.

La gente fue la gran protagonista y responsable de vivir una nueva edición de Tonada

El mundo pregunta sobre la Tonada

No cabe duda que el gran Festival cuenta con la complicidad de entidades culturales y turísticas propias de los tunuyaninos que logran un agregado natural y hasta lógico a la hora de pensar o explicar qué es la Tonada como fiesta popular.

La Tonada y el Manzano Histórico, ella y el Parque de la Lombardía, ella y las viñas cargadas de racimos esperando la cosecha, tiempo de Tonada como parte de las vacaciones, de las visitas de familiares y de amigos que vienen todos los años… Todo habla de un maridaje perfecto que da como resultado identidad y cultura -una fórmula que no falla a la hora de convocar y generar sentido de pertenencia.

Como dice una especialista “no somos, sino que, vamos siendo paso a paso” y Tunuyán acaba de escribir su página, número 44, en el libro de la historia grande del Festival de la Tonada. Salud compadre..!              

Dos noches colmadas de cuyanía se vivieron junto al Tunuyán

Del ayer al presente

Al mirar la evolución del Festival de la Tonada, desde su comienzo en el siglo pasado,  en el paraje Manzano Histórico, pasando por algunas ediciones realizada en calles céntricas, hasta llegar a su casa actual (el anfiteatro municipal junto al río), observamos grandes cambios sociales, políticos, culturales -entre otros- que traen aparejado un presente que no solo sorprende a algunos blandos de pasiones, sino que, genera dudas a otros tantos más, al pensar en el futuro de nuestra máxima fiesta valletana.

La experiencia nos muestra que no solo cambian modas en la forma de vestir, de disfrutar de la música, de las tecnologías (hasta hace algunos años al festival solo lo podías disfrutar por las trasmisiones de radio o algún canal que se mudaba, prácticamente, hasta el lugar y con un arsenal de equipos). Cabe con entender que en el presente todo llega en forma digital y por los medios que se desees…todo…todo cambió. Y aquí nos preguntamos si estos cambios están pensados para todos o si solo están colaborando en la apatía de los que miran la cultura nacional en menos. Opinadores seriales que, muy sueltos de boca, denotan de lo nuestro al estar -totalmente- obnubilados por eventos abstractos realizados en lugares remotos y con extraños intereses.

Al descuidarnos estamos exponiendo perder los valores que nos han mostrado los hechos del pasado.  Es como arrancarle el alma a un país que, siente que vuela -en materia cultural- pero en realidad, le cuesta mucho caminar.

Como de moda hablamos, ésta seguirá cambiando y por ende formará a las nuevas generaciones de festivaleros que, a su modo, procurarán la mayor satisfacción que pueda dar la fiesta sin perder el respeto por la Cuyanía misma.

Artesanos, músicos, artistas…todos son Tonada

De lo complejo a lo sencillo

El presente te da bananas. Habrá que hacer licuado… hemos normalizado que la Tonada se recibe por múltiples canales y en todo el mundo:  por streaming en el celular o en la compu, de manera tradicional por radio o por tv y la verdad que está bueno, pero, no siempre fue así.

Era muy complicado realizar las transmisiones desde el anfiteatro pero ese gran desafío le daba valor a nuestra cultura. Hoy los avances tecnológicos permiten que con pocos recursos se pueda comunicar sin limitaciones de calidad ni restricciones geográficas.

Si mayor es la difusión, mayor es la expansión de lo nuestro pero muy por el contrario el problema no sea la comunicación sino la calificación que los nuevos públicos le dan lo nuestro… es una gran pulseada que se mantiene con otras culturas en el mundo.   

El hecho que el mensaje sea claro y nuestra cultura toque más corazones podría corregir y enderezar el rumbo de un barco que navega hacia puerto Soledad, Amargura y Tristeza y donde las bajas aguas de la empatía nos pueden llevar a encallar.

El gran desafío es la continuidad de nuestra cultura cuyana entre tantas distracciones

En el Festival confluyen muchos ritmos que honran la Tonada                 

Así como el General San Martín se entrevistó en San Carlos con los caciques y les pidió permiso para atravesar la cordillera, cantantes de otros ritmos folclóricos como la chacarera, el chamamé o el carnavalito le piden autorización a la señora Tonada para presentar su música en el escenario. Con respeto ante todo… Así debe ser ya que con esta concepción evitamos las comparaciones como si fuera un concurso de vinos para saber cuál es el mejor varietal. Lo cierto es que al que le gusta el vino, le gusta el vino…así de sencillo.    

La Tonada es la dueña y la señora de esta tierra y lo que ha logrado -en conjunto con su gente y a lo largo de 44 ediciones, se agiganta y va prendido en la solapa de los artistas que, alguna vez, fueron ovacionados bajo las estrellas de una noche de febrero.

Los cuyanos son los dueños de casa como hace 44 adiciones

Si de verdad le damos valores a nuestro ritmo por excelencia, estaremos reafirmando lo expresado por el Negro Villavicencio y lo que anhelamos para el futuro de la Cuyanía y es que si la defendemos… “la Tonada, jamás morirá”.